
Hannes Piterson Delcroix, un defensor con raíces en Haití, es un jugador que ha sabido moverse entre dos mundos futbolísticos. Nacido el 28 de febrero de 1999 en Haití, Hannes decidió representar a Bélgica en sus inicios, pero luego escuchó el llamado de sus orígenes y optó por defender los colores de su tierra natal. Como defensa central o lateral izquierdo, su versatilidad en la cancha le ha permitido destacarse en el club Lugano de la Superliga Suiza. Este cambio de selecciones lo convierte en un jugador con una perspectiva única, capaz de aportar su experiencia europea al crecimiento del fútbol haitiano. En Lugano, Hannes combina técnica y fuerza, siendo un pilar en la defensa del equipo suizo. Su historia es un ejemplo claro de cómo el fútbol puede ser un puente entre culturas y naciones.