
Michael Olise se ha convertido en la fuerza creativa más emocionante de Francia tras la retirada internacional de Griezmann. Con regates deslumbrantes, centros precisos y un don para los momentos decisivos, el extremo del Bayern Múnich se ha vuelto indispensable en el ataque de Deschamps. Su mezcla de intensidad inglesa y talento francés lo convierte en una pesadilla para los defensores de cara al 2026.